14 enero, 2019

Mediación civil y familiar

Desde Centro Kokoro Psicología y Mediación apostamos por otra forma de hacer justicia. Como psicólogos valoramos este recurso como una herramienta que ante la adversidad sirve para “reducir daños” ya que no hay que acudir a un juzgado.

Un mediador, neutral e imparcial, acompaña y guía a las personas implicadas en el conflicto hacia una solución satisfactoria para ambas.

Recurrir a la mediación como herramienta para la resolución de tus problemas supone una serie de ventajas frente a un proceso judicial:

  • Es más rápido que resolver en un juzgado.
  • Es más económico que un proceso judicial.
  • La solución no es impuesta. Las partes implicadas eligen cuál es la mejor solución para ambos y si no se pusieran de acuerdo… ese sería el acuerdo, que no hay acuerdo y entonces, sí, el siguiente paso sería un juzgado.
  •  El coste emocional también es menor.

¿Sabías que el Consejo de Ministros acaba de aprobar  un anteproyecto de ley de impulso de la mediación?

     La nueva regulación de la mediación, actualmente basado en su carácter exclusivamente voluntario, pasa a ser denominado de ‘obligatoriedad mitigada’ obligando a los litigantes a asistir a una sesión informativa y exploratoria en los seis meses previos a la interposición de la demanda en un número tasado de materias.

Además, también trabajamos desde la MEDIACIÓN TRANSFORMADORA

El objetivo reside en mejorar la comunicación y las relaciones entre las partes, de modo que éstas sean capaces de gestionar sus propios conflictos en el futuro.

Se trata, por tanto, de modelar las conductas de las partes, cambiando el modo de relacionarse entre sí, y apoyándoles mientras tratan de lograr un acuerdo o al menos mejorando el entendimiento entre sí (Bush y Folger, 1994).

Las técnicas empleadas en este tipo de mediación se orientan a empoderar a las personas, de modo que éstas sean capaces de aprender a identificar sus propios intereses, a velar por ellos pudiendo así gestionar sus propios conflictos, y a reconocer y comprender los intereses de la otra parte.

FAVORECE AMBIENTES PROSOCIALES Y PREVIENE FACTORES PSICOSOCIALES.       

      Su aplicación es especialmente interesante en empresas y colegios.