ABRAZA TU ANSIEDAD

La ansiedad es uno de los principales “males” que aquejan hoy en día a la sociedad.

Los últimos informes alertan del uso masivo y a veces indiscriminado de los ansiolíticos, medicación que siempre debe ser pautada y supervisada por un profesional de la salud.

Sin embargo pocas veces se trabaja y se busca ayuda más allá del resistir, aguantar y luchar contra la ansiedad.

Ahora bien, ¿es beneficioso luchar contra la ansiedad? Si entendemos la ansiedad como una dolencia, como un sistema de laerta que nos avisa que nuestro cuerpo y nuestra mente lleva aguantando tanto que está a punto de romperse, la respuesta es no.

¿Cómo se lucha contra un dolor? ¿Cómo vamos a luchar contra algo que lo que busca es nuestro bienestar?

La ansiedad es un miedo, un miedo a situaciones futuras o imaginadas que crean una desazón en nuestra persona.

Pero el miedo es algo innato, biológico, y gracias a él hemos sobrevivido como especie hasta el día de hoy.

La ansiedad es ese miedo desproporcionado y disparado, pero no quiere decir que sea algo que tengamos que extirpar.

A la ansiedad, nuestra ansiedad, hay que saber comprenderla, escucharla, hablar co ella para que tenga la certeza y seguridad de que tenemos las herramientas y estamos preparados para enfrentarnos a las situaciones difíciles y obstáculos que aparezcan en nuestra vida.

Hay que saber identificarla en nuestro cuerpo, saber darle forma, color, sabor…

En definitiva, tenemos que cuidar de nuestra ansiedad porque es una parte herida que necesita atención y mucho amor.

Si luchamos y la odiamos se convertirá en una guerra que conllevará mayor malestar

No luches contra la ansiedad.

Busca quien te ayude a cogerla de la mano, levantarla y conseguir caminar juntas.

Pablo Fernández Díaz. Psicólogo/Psicoterapeuta Humanista

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