EXCLUSIVAS Y POTENCIADORES DEL SABOR

Son días de confinamiento, de tener tiempo, pero tiempo para qué?

En nuestro tiempo, en nuestra cultura, en nuestra sociedad, vivimos montados en un ritmo demasiado veloz, así que cuando tenemos espacio y tiempo normalmente nos sentimos en un desierto en el que no sabemos dónde buscar agua.

Estamos acostumbrados a la comida y al pensamiento precocinado, que nos den las cosas hechas, masticadas, que no tengamos que pararnos a pensar, a meditar, a contemplar.

Vivimos para tragar no para masticar.

Se puede leer en algunas etiquetas de alimentos que llevan algo que se llama potenciadores del sabor. Ya no nos vale con que las cosas tengan un sabor, su sabor, necesitamos potenciarlo, que la emoción sea mayor, más potente, y ahí nos acostumbramos a que si no es lo máximo, no vale.

Sucede con las exclusivas, con lo exclusivo, de forma que si yo soy el primero en verlo, en consumirlo, en poseerlo, tiene valor, sino, no.

Hay artículos de temporada, hay artículos de moda, hay últimas tendencias. Potenciadores del ego, de la satisfacción.

Y nos centramos en la cantidad, en lo que soy capaz de abarcar y a qué velocidad. No leemos, contemplamos, no pensamos, juzgamos.

Estamos en la primera era histórica en la que podemos tener a nuestro alcance, gracias a la tecnología cosas que existieron en un momento único. Podemos ver y escuchar a grandes pensadores, podemos ver y escuchar los conciertos de nuestros artistas favoritos, disfrutar de miles de actividades que tuvieron lugar hace muchos años y que nos perderíamos y no podríamos vivir de no existir el video e internet.

Pero no nos vale, porque yo en aquel momento no estuve allí, porque lo que sirve es si puedo publicar que yo lo viví.

Nos complace estar en el contienente, no nutrirnos del contenido.

Es importante volver a aprender a disfrutar, a valorar las maravillas que tenemos al alcance de la mano, a saborear, a degustar, a abrazar las cosas únicas por ser, no por poseer.

Aliméntate, date tiempo para masticar, para pensar, para sentir. El tiempo es el lugar para mecerse, el lugar para sentir, para sembrar.

No busques el momento único, crea a cada segundo un único momento.

Pablo Fernández Díaz. Psicólogo. Psicoterapeuta Humanista Integrativo.

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