TIEMPO DE CAMBIO

¿Quién eres? ¿Cómo te describes?

Para responder a estas preguntas sin lugar a duda tienes que acceder a esa parte de tu mente en la que ordenada, o caóticamente, has ido colocando una serie de etiquetas ALEGRE,  INTROVERTIDO/A, BUENA GENTE, PERFECCIONISTA, TONTO/A, ARRÍTMICO/A, CON BUEN OÍDO MUSICAL, OLVIDADIZO/A, ESCRUPULOSO/A, GENEROSO/A…

Algunas de estas autodefiniciones son positivas pero otras, y más si las tomas con  grandilocuencia, no son beneficiosas para tu bienestar; pero ambas, las incorporas regularmente en tu día, siendo este uso el que determinará si son o no perjudiciales. Por lo tanto, no es lo que me digo sino lo que hago con lo que me digo.

¿Cómo has llegado a almacenar esta serie de “Yo soy”?

 Estas autoclasificaciones proceden de tu pasado. De pequeño/a te las colocaron y las has interiorizado, llevan años contigo. Pero no todos los “soy” proceden del exterior, una parte es producción propia, resultado de una elección para evitar tener que hacer cosas incómodas o difíciles. Por ejemplo, siempre has querido aprender a tocar un instrumento, pero no das el paso diciéndote <soy muy mayor para eso>, <soy una persona con poco tiempo, estoy muy ocupado/a>. De este modo algo que te gustaría hacer te lo niegas. El porqué radica en lo siguiente: el miedo. ¡Sí, miedo!. Miedo al fracaso y dudas respecto a tu capacidad para tal aprendizaje.  Repito, no es lo que me digo que “soy” sino lo que hago con ello, para qué me lo digo y cómo interfiere en mi vida.

“Yo antes era… pero ahora elijo ser…”

Te animo a que hagas una revisión de tus “Yo soy”;  tanto de los que interiorizaste de pequeño como de los que son de producción propia. Estas viejas etiquetas pueden estar impidiendo que tengas una vida tan plena como quisieras.  Eres producto de la suma total de tus elecciones, y cada uno de los “Yo soy” que atesoras puede ser rebautizado, reetiquetado.  Es tiempo de cambio, de pasar de ¿crisálida a mariposa?, ¿capullo a flor?, ¿semilla a árbol? Regálate proactivamente una transformación.

 Y no olvides lo siguiente:

“Sólo los fantasmas se revuelcan en el pasado, explicándose a sí mismos con descripciones basadas en sus vidas ya pasadas.  Tú eres lo que eliges ser hoy en día, no lo que antes elegiste ser”

Escrito por Susana Álvarez Fernández. Psicóloga, Musicoterapeuta, Mediadora Civil y Familiar.

Bibliografía: Dyer, W. W., & Donoso, M. P. (2005). Tus zonas erróneas. Debolsillo.

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